Tuve una
infancia enfermiza, a los más o menos diecisiete años empecé a sufrir problemas
digestivos asociados a dolores de cabeza ,que han ido aumentando con los años .
Actualmente
tengo sesenta y cinco años y esta patología ha sido el motivo de tener la
sensación de haber sobrevivido, no haber podido “ vivir “.
Empezaba con
una sensación de bloqueo digestivo , siempre relacionado con la comida : o por
lo que comía o por el momento en que lo comía; a pesar de estar muy pendiente
de ambas cosas nunca acertaba . Con los años se añadieron el cansancio y la
incapacidad de evacuar mi intestino sin enemas diarios.
Para poder
trabajar he ingerido gran cantidad de calmantes: empecé con los Optalidones,
después Hemicraneales, y finalmente Forvey.
He acudido a
muchos digestólogos, y tras comprobar que tenía el tramo digestivo sin
patologías aparentes, ( aunque una biopsia de colon indicara inflamación ), me
han remitido a neurólogos.
La
medicación contra la migraña me comportaba un aumento de esta y para no sufrir
ataques invalidantes tener que abusar de los calmantes y en días determinados
acudir a la cortisona.
Finalmente
hace unos tres años acudí a un gran naturista de Sabadell y mirando el iris de
los ojos centró mi patología en el intestino y mejoré mucho pero no del todo.
He sabido
por un análisis de heces que me efectuaron en un laboratorio de Alemania que
tengo muy afectada la parte mucolítica de mi colon.
Por unas “causalidades“
de la vida he tropezado con Lidia y tras un ayuno y unas hidroterapias de colon ha aparecido el intruso y causante de mis problemas , esta cosa que les muestro
en fotos. A día de hoy 20-12-2015  he contabilizado
la expulsión de más de cuatro metros de “bicho”, en menos de un mes de su
primera aparición.

Me encuentro
mucho mejor de salud, no se la cantidad que pueda quedar aun dentro. Aunque no
me siento todavía curada sigo con ilusión y estrictamente las indicaciones
pautadas.

Su cara es otra y estoy muy feliz de participar en el dia a dia de du sanación.Hoy el dolor y el malestar a cesado, aunque el camino es el camino y la luz está ahí para todos.

Mil gracias Montserrat por tu amor al compartir tu testimonio.

Y a todos vosotros por participar.

Tu puedes ser el siguiente en ver esa luz.